NAHIAGO NUKE
(Ojalá)

Ojalá fuera el polvo del camino
y que los pies de los pobres me estuvieran pisando…
Ojalá fuera los ríos que corren
y que las lavanderas estuvieran en mi orilla…
Ojalá fuera los chopos en las márgenes del río
y sólo tuviera el cielo por encima y el agua por debajo…
Ojalá fuera el burro del molinero
y que él me golpeara y me quisiera…
Antes eso que ser el que va por la vida
mirando tras de sí y sintiendo pena…

IBERTZEAN

(A la orilla del río)

Ven a sentarte conmigo a la orilla del río.
Sosegadamente miremos su curso y aprendamos
que la vida pasa, y no tenemos las manos enlazadas.
(Enlacemos las manos).
Desenlacemos las manos, porque no vale la pena cansarnos.
Gocemos, o no gocemos, pasamos como el río.
Más vale saber pasar silenciosamente
y sin grandes desasosiegos.
Amémonos tranquilamente, pensando que podríamos,
si quisiéramos, cambiar besos y abrazos y caricias,
pero que más vale estar sentados uno junto al otro
oyendo correr el río y viéndolo.

OSPAKIZUN GAUEAN


(La noche de la celebración)
La mente lacaya
buscaba respuestas
a preguntas erróneas,
absorta por la confusión
en la noche de celebración.
Envuelta en la mugre
de los caminos andados,
como aire difunto
penetraba en su alma
el demacrado rostro del miedo,
cuando de pronto se percató
de que conocer no es saber.
Y es que conocer
es andar caminos ajenos
así como la mente emancipada
es fuente del saber.
Basta con desaprender
para que aflore el instinto inspirador.
Basta con desaprender
para desprenderse de hábitos impropios.
Basta con desaprender
para sentir el aroma del alma arcana.

ISIL ISILIK
(En silencio)

Y si es cierto que has dejado de quererme
yo te pido,
por favor,
¡no me lo digas!

Necesito hoy
y todavía
navegar
inocente en tus mentiras

dormiré sonriendo
y muy tranquilo.
Me despertaré
muy temprano por la mañana.

Y volveré a hacerme a la mar,
te lo prometo…

Pero esta vez,
sin atisbo de protesta o resistencia,
naufragaré por voluntad y sin reservas
en la profunda inmensidad de tu abandono…

KIMU BAT ZUHAITZAN

El bertsolari *Jon Maia formó parte de una
expedición a Terra Nova, tras la estela de los
balleneros vascos del siglo XVI. La expedición
se desarrolló a la manera ancestral, es decir
navegando a remo en una réplica de un velero
de la época, vestidos con una ropa similar…
llegaron a Red Bay donde los antiguos
balleneros vivían mientras permanecían allí…
Jon escuchó esta canción de Allan Rankin, que
hablaba de un árbol en medio de aquel lugar
inhóspito, del cual nacía un brote. Esto produjo
en él una sensación especial, tanto que tuvo el
impulso de escribir esta letra en euskera.
*persona que improvisa versos en euskera,
formando parte de una antigua tradición muy
extendida en el País Vasco.

EZ DU MUNDUAK BAKERIK
La paz no se busca,
ella nos debe encontrar,
pero sólo ocurrirá
si la mente se encuentra
a sí misma.
El mundo no conoce la paz,
jamás supo nada de ella,
sometido a las querencias
de los vencedores,
camina por los fangosos
senderos conflictivos.
Pensar en la paz,
emitir discursos complacientes,
no consigue instaurarla.
Carece de paz
la mente codificada,
y de hálito apaciguador
el pensamiento.
Sólo cuando ser pacífico
no sea necesario
habrá paz,
emanada del ámbito
de libertad.
La paz es esencial,
nada ni nadie
puede crecer sin ella.

BELAR NERABEAN
(En la hierba adolescente)


Transitaba mi consciencia
cuando te encontré en el camino
envuelto en la niebla ilusoria.
Prometes cambiar mi destino
y alcanzar cotas insospechadas
conduciéndome por los caminos de vanidad
y aires de grandeza.
Pero tú no puedes cambiar
el destino de quien siendo él
es cambiante instante en instante…,
y no va a ninguna parte.
Iluso soñador,
¡Insolente cretino!
Te advierto que no te perderé de vista
para que no puedas enturbiar mi mente.
Deja que me tumbe
en la hierba adolescente
y sentir cómo crece.
No olvides
que todo es consecuencia del todo,
que toda huida es en vano,
y que además,
es la casa de nuestra eternidad.

LEHEN HAZIA
(Semilla primigenia)


La simiente de todo
lo que aflorará en la vida
reside en nuestro interior,
desde el origen.
Semilla primigenia
profunda y generosa,
la que nos arraiga en la vida
y nos crea el instinto.
Sustancia del alma
que nos trabaja,
mostrándonos la naturaleza
de las cosas…,
lenta y silenciosamente.
¡He ahí todo lo que somos!
Y aquí estamos tú y yo,
al borde del camino de la historia
viendo pasar valores, anhelos y conflictos
cultivados en el tiempo,
y sin saber cómo ocultar
la naturaleza animal
de nuestro instinto;
pero sabiendo que es mejor
estar atento
para cuando su misteriosa voz
nos hable al oído.

OTZANDU HERRIAN
(En el amansado pueblo)


Confuso parloteo,
en el amansado pueblo
de creatividad escasa,
donde advierten
que la lengua sometida
es endeble para impregnarla
de política.
¿Hay lengua alguna que esté
libre de ella?
¿Qué es una lengua
que articula palabras
sin alma?
El arduo empeño
de salvar parte
nunca la salvó,
y sí fue causa del abandono
de la integridad
hasta su desaparición.
En ausencia del espíritu liberador,
aun en el propio idioma dominado,
se puede contribuir a liquidar
el idioma del pueblo dominado.

BIZIPEN MARGOTUAK
(Vivencias pintadas)


Olor salobre
del aire marino,
morada de aquellos
que partieron abrazados
a las aguas fugitivas.

Vivencias pintadas
en el lienzo de la memoria
y en el corazón de las marismas
se adentran en el mar,
cada alborada,
bajo la niebla matutina.